CEREBRO ADICTO
No
se podría decir con exactitud la procedencia de sustancias adictivas, pero es
bien conocido su uso universal desde los tiempos más remotos, quienes
utilizaban primeramente hierbas opiáceas como remedios curativos o lo suministraban
para efectos eufóricos durante la guerra, con el transcurso del tiempo se
fueron descubriendo otro tipo de sustancias orgánicas con mayor nivel de
estimulación, sin embargo, el humano ha creado sus propias sustancias que son
aún mas adictivas debido a su contenido
químico o industrial, la heroína, la cocaína, las drogas de diseño, el
LSD, entre las más importantes, y otras adicciones comportamentales sin
sustancia, como resultado de nuestra sociedad tecnológica, como la adicción al
Internet, a los juegos de azar, al teléfono móvil, a los teléfonos eróticos, al
sexo, a las compras, y a un amplio etcétera de conductas que pueden llegar a
ser adictivas (Becoña, 1998b).
Pero,
¿Qué es una adicción?
El
término adicción, puede considerarse como equivalente a un
grave trastorno por uso de sustancias, según se define en el
Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, Fifth Edition [Manual de
Diagnóstico y Estadísticas de los Trastornos Mentales, quinta edición] (DSM-5,
2013).
Y
según la RAE, adicción es el Hábito de
quien se deja dominar por el uso de alguna o algunas drogas tóxicas, o por la
afición desmedida a ciertos juegos.
Entonces,
podemos decir que la adicción es una enfermedad que se caracteriza por la
inhabilidad para limitar el uso de alguna sustancia o acción y que en su
mayoría y sin un debido tratamiento es frecuentemente progresivo y fatal,
trayendo diversas consecuencias físicas, psicológicas, interpersonales,
ocupacionales, financieros, legales y espirituales
¿Cuáles
son las características de un adicto?
A pesar de que hay criterios específicos para los distintos trastornos,
como la dependencia de sustancias psicoactivas, el juego patológico, etc.,
todos parten de los criterios de dependencia de sustancias psicoactivas, dado
que, además, en las adicciones, sean con o sin sustancia, se dan los fenómenos
de pérdida de control, tolerancia, síndrome de abstinencia, etc. En esta línea,
para el DSM-IV (American Psychiatric Association, 1994) la dependencia de
sustancias psicoactivas se caracteriza por un patrón desadaptativo de consumo
de la sustancia que conlleva un deterioro o malestar clínicamente
significativos, expresado por tres o más de los síntomas que indicamos a
continuación, y durante un período continuado de 12 meses. Estos síntomas son
los siguientes:
1.
Tolerancia, definida por cualquiear de los siguientes ítems: a) una necesidad
de cantidades marcadamente crecientes de la sustancia para conseguir la
intoxicación o el efecto deseado; b) el efecto de las mismas cantidades de
sustancia disminuye claramente con su consumo continuado.
2.
Abstinencia, definida por cualquiera de los siguientes ítems: a) el síndrome de
abstinencia característico para la sustancia; b) se toma la misma sustancia (o
una muy parecida) para aliviar o evitar los síntomas de abstinencia.
3. La
sustancia es tomada con frecuencia en cantidades mayores o durante un período
más largo de lo que inicialmente se pretendía.
4.
Existe un deseo persistente o esfuerzos infructuosos de controlar o interrumpir
el consumo de la sustancia.
5. Se emplea
mucho tiempo en actividades relacionadas con la obtención de la sustancia (por
ej., visitar a varios médicos o desplazarse largas distancias), en el consumo
de la sustancia (por ej., fumar un cigarro tras otro) o en la recuperación de
los efectos de la sustancia.
6.
Reducción de importantes actividades sociales, laborales o recreativas, debido
al consumo de la sustancia, y
7. Se
continúa tomando la sustancia a pesar de tener conciencia de problemas
psicológicos o físicos recidivantes o persistentes, que parecen causados o
exacerbados por el consumo (por ej., consumo de la cocaína a pesar de saber que
provoca depresión, o continua ingesta de alcohol a pesar de que empeora una
úlcera).
El
DSM-IV también considera el abuso de sustancias una condición menos grave que
la dependencia.
En el
caso de la dependencia de sustancias, cuando nos referimos a conductas sin
sustancia, el diagnóstico sería el mismo sustituyendo sencillamente la palabra
sustancia por “específica” conducta adictiva (ej., juego, sexo, etc.), con los
matices para esa específica conducta (Echeburúa, 1999).
¿Qué
causa una adicción?
Según el Dr. Rubén
Baler científico de la salud de la Oficina de Políticas Científicas del NIDA, los
factores genéticos más o menos explican 40 o 60% del riesgo total. El resto son
factores ambientales, sociales, culturales, dietéticos. Todo tipo de factores
que no entran en el biológico, no existen personas sin riesgo genético
absoluto. A fin de cuentas, el que se manifieste el comportamiento adictivo
dependerá tanto de lo genético como del entorno. Así, incluso si un individuo
tuviera genes que propician el comportamiento adictivo, si en su entorno no se
usan drogas o si su comunidad de compañeros y amigos no las consume, será muy
improbable que el individuo desarrolle adicción simplemente porque hay una
interacción positiva y robusta entre la parte biológica y la parte ambiental.
Algunas personas
pueden definirse como más vulnerables, pues tienen un riesgo mayor de
desarrollar una conducta de abuso de sustancias; son las personas proclives a
conductas de riesgo o a la búsqueda de novedades.
Principales factores de riesgo
·
Conducta
agresiva temprana
·
Habilidades
sociales deficientes
·
Ausencia
de supervisión paterna
·
Compañeros/amigos
que abusan de sustancias
·
Disponibilidad
de la droga
·
Pobreza
…
y de protección
·
Autocontrol
·
Relaciones
positivas
·
Supervisión
y apoyo paterno
·
Información
·
Políticas
contra el uso de drogas
·
Cohesión
comunitaria
Fuente: National Institute on Drug Abuse
Y
¿Porqué se hace adicto una persona?
Bien,
una vez identificando los factores que pueden llevar a una persona a iniciarse
en el mundo del alcohol o drogas, el tipo de sustancia ingerida influye en el
funcionamiento cerebral, así como su consumo a temprana edad.
Investigaciones
muestran que cuanto más temprana es la edad de iniciación a las drogas, más
probable es que la persona desarrolle problemas graves (Lynskey MT,JAMA 289:427-33,
2003). Esto puede reflejar el efecto nocivo que tienen las drogas sobre
el cerebro en desarrollo. También puede ser el resultado de una combinación de
factores de vulnerabilidad social y biológica a una edad temprana, que incluye
las relaciones familiares inestables, la exposición al abuso físico o sexual,
la susceptibilidad genética o las enfermedades mentales. Aún así, el hecho es
que el consumo a temprana edad es un fuerte indicador de problemas futuros,
incluida la adicción.
El
consumo de sustancias en exceso durante la adolescencia puede afectar la
función cerebral en áreas críticas como la motivación, la memoria, el
aprendizaje, el juicio y el control del comportamiento (Fowler JS, Sci
Pract Perspect 3(2):4-16, 2007), por lo tanto es notable que
los adolescentes con algún tipo de adicción muestren problemas familiares,
sociales, bajo rendimiento académico, problemas de salud física y mental y
problemas legales.
Es
importante alertar y fomentar entre la sociedad, cuales son los efectos físicos
y emocionales que contrae una adicción a cualquier edad, es muy importante
saber que si la adicción se adquiere durante la infancia/ adolescencia, los
riesgos incrementan, así como la reducción de alternativas de rehabilitación.
Factores
de riesgo y de protección para el abuso y la adicción a las drogas
FACTORES DE RIESGO
|
FACTORES DE PROTECCION
|
Comportamiento
agresivo durante la infancia
|
Autocontrol
|
Falta de
supervisión
|
Supervisión de los padres y apoyo parental
|
Habilidades
sociales deficientes
|
Relaciones
positivas
|
Experimentación con
las drogas
|
Competencia académica
|
Disponibilidad de
drogas en la escuela
|
Políticas escolares
contra las drogas
|
Pobreza en la
comunidad
|
Fuertes lazos en la comunidad
|
¿Qué
pasa en el cerebro?
Cuando
una persona toma una sustancia adictiva, ya sea nicotina, alcohol, cocaína,
heroína o metanfetamina, los compuestos químicos viajan rápidamente por el
torrente sanguíneo hasta unas regiones claves del cerebro que conforman el
sistema de recompensa, un sistema que regula la capacidad de las personas para sentir
placer. Cuando alguien consume drogas, el circuito que configura este sistema
de recompensa queda anegado por dopamina. Este compuesto químico cerebral, o
neurotransmisor, activa unas estructuras específicas de las neuronas
denominadas receptores, aumentando con ello la sensación de placer y
recompensa. Con el tiempo, el cerebro se adapta al exceso de dopamina
reduciendo el número de sus receptores y la cantidad total de dopamina en el
cerebro. Por eso los adictos se ven obligados a consumir cada vez mayores
cantidades de droga.
Los
neurocientíficos han descubierto que las drogas alteran las conexiones de los
circuitos cerebrales responsables del aprendizaje y la memoria, generando
fuertes asociaciones entre la sensación placentera que produce la droga y las
circunstancias en las que se ha consumido.
¿Se
puede tratar una adicción?
Según
estudios de la National Institute on Drug Abuse, es posible tratar con éxito la
adicción mediante métodos que permiten a las personas contrarrestar los efectos
potentes y dañinos sobre el cerebro y el comportamiento y recuperar el control
de sus vidas.
Las
investigaciones muestran que el enfoque del tratamiento debe de ser ajustado
para tratar la adicción según los problemas médicos, psiquiátricos y sociales
de cada paciente.
¿Qué
tratamientos existen?
Existen
diferentes tipos de medicamentos que pueden ser útiles en distintas etapas del
tratamiento para ayudar a que un paciente deje de abusar de las drogas,
es importante mencionar que el buen funcionamiento del tratamiento dependerá
del continúo uso, ya que de lo contrario sería probable una recaída, ya que el
cerebro recordaría el uso de la sustancia, haciendo que el paciente tenga la
necesidad de consumirlo nuevamente.
·
Tratamiento de la
Abstinencia. Cuando
los pacientes dejan de consumir drogas por primera vez, pueden experimentar
varios síntomas físicos y emocionales, como depresión, ansiedad y otros
trastornos del estado de ánimo, así como intranquilidad o insomnio. Ciertos
medicamentos están diseñados para reducir estos síntomas, lo que facilita la
detención del consumo de drogas.
·
Continuación del
Tratamiento. Algunos
medicamentos se utilizan para ayudar al cerebro a adaptarse gradualmente a la
ausencia de la droga adictiva. Estos medicamentos actúan lentamente para evitar
el deseo de consumir la droga y tienen un efecto calmante sobre los sistemas
del cuerpo. Pueden ayudar a los pacientes a concentrarse en la terapia y en
otras psicoterapias relacionadas con su tratamiento contra las drogas.
·
Prevención de
Recaídas. La
ciencia nos ha enseñado que el estrés, los indicios vinculados a la experiencia
con drogas (como personas, lugares, cosas y estados de ánimo), y la exposición
a las drogas son los desencadenantes más comunes de una recaída. Se están
desarrollando medicamentos para interferir con estos disparadores a fin de
ayudar a los pacientes a mantener la recuperación.
Dejar
el abuso de las drogas es un largo y complejo periodo de recuperación, en donde
el adicto se da cuenta de la gravedad de su situación de salud, emocional,
social, familiar, económico, etc.
Hoy
en día, existen diferentes organizaciones dedicadas a prevenir las adicciones o
apoyar la rehabilitación de adictos, mediante diferentes técnicas de terapias
de estímulos motivacionales y familiares.
CONCLUSIÓN.
El
uso de sustancias adictivas se ha registrado desde nuestros antepasados para
soluciones terapéuticas o medicinales, sin embargo, al paso del tiempo, la
humanidad ha abusado del consumo de los mismos, trayendo la necesidad de crear
nuevas sustancias químicas que superen el efecto de las sustancias “naturales”.
Tras
la creación de nuevas sustancias, e incluyendo los factores de riesgo
psico-socio- ambientales, la tasa de consumo incrementa año tras año,
registrando que existen ya consumidores adictos a alguna sustancia entre los 12
o 13 años de edad, y que el adquirir una adicción a temprana edad aumenta los
riesgos de salud ya que el daño cerebral es mayor al no permitir su debido
desarrollo.
Es
necesario crear conciencia ante ésta enfermedad y estar atentos a los síntomas
y factores de riesgo que se presentan entre nuestra comunidad e incluso dentro
de la familia, ya que el prevenir marca la diferencia.
Decidí
escribir sobre este tema, porque en mi opinión es un tema de interés general y
sobre todo actual con el reciente interés de legalizar la marihuana en México,
sería importante poner hincapié en los riesgos que conlleva el mal uso de dicha
hierba.
REFERENCIAS
Volkow (2014). Las drogas, el cerebro y el
comportamiento: La ciencia de la adicción http://www.drugabuse.gov/es/publicaciones/serie-de-reportes/las-drogas-el-cerebro-y-el-comportamiento-la-ciencia-de-la-adiccion
SEC, Sociedad
Española de Neurociencia, recuperado diciembre 2012 http://www.senc.es/es/content/adicci%C3%B3n-y-circuitos-cerebrales
Manes (2014) Periodico digital La Nación, El cerebro
adicto, http://www.lanacion.com.ar/1664901-el-cerebro-adicto
Alvarado, Página gubernamental Rehab in México,
Adicciones http://www.adicciones.org/enfermedad/causas.html
Real Academia Española, Plataforma on-line, http://www.rae.es/
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